Gabriel Katopodis suele ser uno de los ministros nacionales que mejor sintetiza, en público y en privado, los momentos de tensión que vive el Gobierno. Con la Casa Rosada, con un ojo, y el Instituto Patria, con el otro, esperando ver la entrevista de Alberto Fernández de este domingo por la noche que coronará una de las semanas en las que menos se disimuló la interna desde la creación del Frente de Todos; el titular de Obras Públicas lideró este sábado un coro oficial de intento de reconciliación para intentar aplacar los reproches cristinistas post-Fondo Monetario Internacional y preparar la alarma por las próximas presidenciales.

Desde Twitter, el mismo Fernández actuó de punta de lanza del plan. En la noche del viernes, con los votos contados a pleno del directorio del organismo al entendimiento argentino, el Presidente difundió un video con la siguiente introducción: “En 2018, el gobierno de Mauricio Macri y sus aliados de Juntos por el Cambio tomaron la mayor deuda de la historia con el FMI y la cargaron en las espaldas de generaciones de argentinas y argentinos”.

La propuesta, abreviada, es apenas una dicotomía, un recurso sencillo pero parte del clásico marketing peronista. En este modelo 2023, el PJ es “Unidad o Macri”. Casi como orquestado a propósito, envalentonado por el desorden del oficialismo, el expresidente reapareció una vez más esta semana para plantarse en su propia interna, la de Juntos por el Cambio, lo que generó un misil radical con la firma del gobernador jujeño, Gerardo Morales. Titular de la Unión Cívica Radical (UCR), el mandatario provincial recordó que está anotado en la carrera presidencial opositora.

Los ruidos de JxC, sin embargo, resultan insonorizados por los decibeles que alcanza la pelea oficial del FdT. Y podrían ser más resonantes los cruces, destacó este sábado el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, viendo el vaso medio lleno. “Que hay discusiones en el Gobierno está a la vista. Se hacen abiertamente, a veces con más o menos vehemencia. Quizá no estamos acostumbrados a esto en la política argentina. En Italia, por ejemplo, se dicen de todo”, comparó el funcionario en el programa Toma y Daca, por AM750. Aprovechó, de paso, para cruzar a Macri y su idea de auspiciar una reforma laboral si regresa al poder.

“El peronismo desunido no gana”, auguró Moroni, pensando en 2023. Bajo esa misma premisa, resumió Katopodis la breve historia del FdT. “La unidad del Frente de Todos fue para frenar y sacar a Macri y ahora tiene que volver a fortalecerse esa unidad porque sería muy irresponsable de todos los dirigentes dejar a la gente en manos de esa derecha”, fue una de sus definiciones en Radio 10

El exintendente resumió: “Lo peor que puede pasar es que, cuando estemos saliendo de una de las peores crisis en la historia de nuestro país, aparezca Macri”. Y, de nuevo, intentó salir de la interna como de los laberintos, por arriba. “Está bien que todos contribuyamos y que entendamos que la polarización no es con compañeros de nuestro mismo espacio político, que nosotros tenemos enfrente a los que vendieron el país y a los que dicen que quieren volver para hacerlo de vuelta”, remarcó Katopodis.

También sin demasiados preámbulos, la diputada albertista Victoria Tolosa Paz definió este sábado que “el verdadero adversario es el macrismo”, al pedir “desdramatizar” las diferencias en la coalición gobernante. 

 El coro de acercamiento se produce después del #24M, en el que cundió el miedo a una definitoria carta de Cristina Fernández de Kirchner, pero lo que hubo, en cambio, fue una demostración de despliegue de La Cámpora, con Máximo Kirchner a la cabeza. Ese sector continúa insistiendo con la idea de un todismo colegiado, con la instalación de una mesa chica para el debate y la toma de decisiones. Sin romper el Frente, Fernández descartó en público esa iniciativa. Lo mismo hizo con un eventual retoque del gabinete, con la cabeza del ministro de Economía, Martín Guzmán, como principal moneda de cambio que, sospechan en Balcarce 50, pedirá el Instituto Patria para el armisticio. 

A pesar del río revuelto, la vida oficialista continúa: este domingo, sin ir más lejos, el PJ bonaerense de Kirchner realizará las internas para la renovación de autoridades en 11 distritos en los que no logró “consensuar” una lista de unidad, a diferencia del resto de los municipios.

Es apenas una previa partidaria de la convocatoria oficial que la siguiente semana planea la Casa Rosada como un nuevo capítulo de su guerra contra la inflación. Tras la aprobación del entendimiento por parte del board del FMI, con sus asteriscos, la Presidencia ultima el listado de invitados de la cumbre de empresarios y sindicalistas para acordar precios y salarios; otra escaramuza con la que el Gobierno espera hacer olvidar, al menos por un rato, sus propias diferencias.

Publicado en Letra P

Redacción Electoral