El gobernador de Santa Fe Omar Perotti superó entre semana su primer escollo político de 2022, consiguió tras mucho maldecir la sanción del Presupuesto con el que trabajará el resto del año. Ahora, como adelantó Letra P, promoverá la aprobación, en la Legislatura, de una decena de pliegos de jueces. A la par, sus espadas, aquellas que pugnan por ser postulantes de Hacemos, la corriente interna del rafaelino, en 2023 juegan sus cartas y mueven sus fichas a la espera de ser bendecidas.

Perotti no tiene reelección. Y en el caso de que la pretendiese, debería alcanzar un gran acuerdo con la oposición para que la Constitución provincial tenga al fin una necesaria revisión. No hay miras de eso, por el momento. El horizonte le depara al gobernador una expectativa en el escenario nacional o encabezar lista de diputados provinciales. No hay mucho más.

Pero sus personas de confianza arrancaron, tal como él les pidió. Unos días atrás, en Sauce Viejo, se juntaron 80 voluntades dispuestas a militar la candidatura a gobernador de Roberto Mirabella, histórica mano derecha de Perotti. El plenario, antesala de la pegatina de carteles 2023, congregó a segundas líneas de la gestión y militantes de diversos sectores de la provincia. Quienes organizaron la movida, dividieron al público por zona y les pidieron que remarquen cinco fortalezas y debilidades del gobierno y el PJ en Santa Fe. El diputado no estuvo in situ, pero se repetirán las actividades de este tenor.

A la ministra de Gobierno Celia Arena, de ascendente perfil, le tocará conducir el proceso posterior al envío de pliegos. Ella se cargará al hombro el proyecto de autonomía municipal que Perotti delineará a través del llamado Consejo de Expertos, que se convocará por primera vez a fin de mes. En dicha directriz, el gobierno tiene en el intendente de Rosario, Pablo Javkin, un aliado clave, que declama más potestades y libertades para la ciudad más poblada de la provincia desde hace rato.

Ambos, Mirabella y Arena, encabezarán en los primeros días de abril, en Rosario, un plenario de Hacemos, donde se comenzará a delinear el plan político del sector que conduce políticamente el gobernador. Como tarea para el espacio, habrá que contener a las presidencias comunales peronistas, que el miércoles se juntaron en Santa Fe en la sede de ATE, con críticas a la gestión. Fueron unas 50 autoridades, que quedaron en pedirle audiencia al presidente del partido, Ricardo Olivera, y luego a Perotti.

Con quién sí recuperó sintonía el gobierno es con el eje que conduce el senador Armando Traferri. Al igual que en diciembre, el sanlorencino fue vital para que el Presupuesto salga por un tubo en la Cámara alta. De diálogo directo con el ministro de Economía, Walter Agosto, Traferri le allanó el camino al cálculo de recursos y erogaciones.

Como para muestra basta un botón, fue más que elocuente el discurso que dio en plena sesión el senador rafaelino Alcides Calvo. El ladero de Perotti se solidarizó in extremis con Pipi y se ocupó de defender la política ante quienes la “denuestan” y “desacreditan”.

Perotti camina por el último año de la gestión. 2023, de punta a punta, será electoral en la provincia y en lo nacional. Las cartas de Hacemos se juegan todo por el todo este año y dependen, en gran o absoluta medida, del rendimiento del gobernador y su gestión. Por ese motivo, toda apuesta estará determinada por la acción de Perotti. Las fichas juegan y se mueven, pero el tablero lo pone el rafaelino.

Publicado en Letra P

Redacción Electoral