Se trata de Clara Vega. La senadora nacional de la Rioja, que llegó de la mano de Juntos por el Cambio (JxC) y que luego decidió conformar un bloque unipersonal.

Este miércoles, fue factor fundamental para que Cristina Kirchner consiguiera los 37 votos diputados que necesitaba para tener quórum. Nadie recordaba su nombre, ni tal vez la registraba. Pero parece que se dio vuelta la tortilla, ¿no?. Siempre acompañó a Juntos por el Cambio, pero parece que dio un evidente golpe de timón. Cuando parecía que la sesión se caía, se sentó en su banca y rescató al oficialismo.

Por otro lado, Vega se encuentra en el ojo de la tormenta. La senadora tendría a varios de sus familiares trabajando en el Estado, con algunos sueldos muy honerosos.

En concreto, se supo que durante los últimos años sus familiares directos han conseguido cargos estatales con importantes salarios. Su hijo Lucas Ezequiel figura en Planta transitoria con un contrato A2 (169.934,58 pesos) y la novia de Lucas tendría un contrato de 190 módulos por 45 mil pesos que se vencía el 31 de diciembre.

Su otro hijo, Lautaro, figura con un contrato de locación por 253 módulos (60.046 pesos) que también vencía el 31 de diciembre de este año. La pareja de Lautaro tiene un contrato A-2 por 169 mil pesos y la cuñada de la senadora nacional, Lucinda, figura con un contrato A-3 (143.827,31 pesos).

Al parecer, algo está muy claro: Clara Vega utilizó su posición para darle empleo nada más y nada menos que a sus allegados.

Publicado en Agencia Nova

Redacción Electoral