Presentó tres recursos para postergar las elecciones a gobernador, convocadas por Valdés para el 29 de agosto. Cuatro nombres en danza en un distrito adverso.

Contrarreloj, el peronismo de Corrientes sigue intentando conseguir la postergación de la fecha de las elecciones provinciales, que el radical Gustavo Valdés fijó para el 29 de agosto, mientras bucea en sus internas para definir la candidatura para competir por la gobernación y cómo se definirán las listas nacionales.

La fecha de las elecciones generó una discusión que llegó hasta el Superior Tribunal de Justicia de la provincia. Primero, el interventor del Partido Justicialista (PJ) provincial, Juan Zabaleta, el enviado del presidente Alberto Fernández, le pidió públicamente a Valdés que tuviera en cuenta la segunda ola de coronavirus y considerara la posibilidad de postergar los comicios, a tono con la decisión que impulsó la Casa Rosada en la esfera nacional.

Valdés insistió con la fecha y el último jueves publicó el decreto 1247/21, mediante el cual oficializó la convocatoria para el 29 de agosto. En paralelo, el PJ hizo tres presentaciones judiciales para pedir la nulidad del decreto. La última tiene fecha del mismo jueves. En las presentaciones, el partido aduce que la fecha fijada por Valdés viola el Código electoral de la provincia, que establece que la convocatoria deber realizarse 90 días antes de la fecha de las elecciones, por lo que debió haberse hecho el 29 de mayo. Pero esa fecha hubiera chocado con el artículo 156 de la Constitución provincial, que marca que tampoco podía hacerse antes del 10 de junio. Históricamente, las elecciones de la provincia se celebraron entre el 8 de septiembre y el 10 de octubre.

Ahora, el peronismo espera la respuesta del Superior Tribunal de Justicia de la provincia, aunque entiende que las chances de obtener una respuesta favorable son escasas, con la influencia que el poder político ejerce sobre los tribunales. Sin embargo, las expectativas de conseguir algún guiño judicial están más puestas en las propias internas de la fuerza que gobierna la provincia, Encuentro por Corrientes (ECO), y que protagonizan Valdés y su mentor, el exmandatario provincial Ricardo Colombi.

Sumergidos en una guerra por el control del oficialismo local, Colombi y su sucesor se vieron personalmente diez días antes de que Valdés lanzara la convocatoria a elecciones provinciales. Durante el encuentro habrían acordado que las elecciones se celebrarían entre el 3 o el 10 de octubre. Pero Valdés cambió de planes sin previo aviso. A eso se le suma la batalla que el gobernador tiene con su vice, Gustavo Canteros, que anunció su postulación para la intendencia capitalina al frente de un conglomerado de partidos mientras volvió a acercarse al PJ y ya entabló negociaciones para ser candidato.

El peronismo aprovecha la guerra oficialista para acomodarse, tras años de desorden e internas feroces. “Juanchi (Zabaleta) nos aportó dos cosas fundamentales, la verticalidad que todo peronista necesita, una conducción, y el respaldo del gobierno nacional y el Presidente”, le dice a Letra P el senador provincial Martín Barrionuevo.

En la reorganización, el partido buscar ahora postulantes para las dos instancias, la elección provincial y la nacional, que este año ofrece el premio mayor, la renovación de bancas en el Senado. “Tenemos cuatro buenos nombres para dos lugares”, dice Barrionuevo para referirse al senador Carlos “Camau” Espínola, el diputado nacional José “Pitín” Ruiz Aragón, el exintendente de Corrientes y actual gerente de Yacyretá, Fabián Ríos, y el vicegobernador Canteros. De los cuatro, solo Canteros tiene vedada la posibilidad de ser candidato a gobernador.

El nombre de quién se calzará la candidatura a gobernador saldrá en los próximos días. De mantenerse la fecha del 29 de agosto, los nombres deberán inscribirse 50 días antes, el 10 de julio. La Casa Rosada sigue el tema de cerca, a través de Zabaleta y de la mesa en la que confluyen Pablo “Tato” Giles, subsecretario de Relaciones Municipales y delegado del ministro del Interior, Eduardo de Pedro, para monitorear la política en las provincias, y el subsecretario de Relaciones Institucionales y de Gobierno, Sebastián Benítez Molas, que responde a Santiago Cafiero. También trabajan en el tema la secretaria parlamentaria del bloque del Frente de Todos en Diputados, Cristina Álvarez Rodríguez, y el senador nacional por Entre Ríos Edgardo Kueider.

Para “mover el avispero”, Espínola lanzó hace pocos días un spot bajo el sello “Hacemos por Corrientes”. El senador nacional mantiene conversaciones con Zabaleta, pero es resistido por los intendentes y por el sector más cercano a Cristina Fernández de Kirchner. No obstante, sigue siendo un dirigente bien posicionado en las encuestas. Espínola quiere retener su banca en el Senado, pero también pelea el primer lugar en la boleta nacional Ana Almirón, la actual senadora que responde a CFK.

En tanto, Ruiz Aragón, dirigente de La Cámpora, tiene el acompañamiento de los intendentes, pero su candidatura genera dudas en la Casa Rosada, donde todos entienden que será muy difícil pelearle la gobernación a Valdés, que irá por su reelección. En la mesa del Frente de Todos se preguntan si será conveniente que Ruiz Aragón sea eventualmente candidato, cuando tiene muchas chances de perder el 29 de agosto, dos semanas antes de las elecciones nacionales. “El resultado se va a nacionalizar y le van a terminar pegando a La Cámpora y a Máximo (Kirchner)”, razona un dirigente que sigue de cerca el proceso correntino. Los primeros casilleros se llenarán en menos de un mes.

Por Gabriela Pepe de Letra P

Redacción Electoral
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