“Me verás volar, por la ciudad de la furia”, recitaba el cantante de Soda Stereo, Gustavo Cerati. Buenos Aires se transformó en eso, en una ciudad que, a fuerza de piquetes, manifestaciones y marchas, se transformó en una urbe intransitable, un lugar donde las protestas, la mayoría de ellas justas, le ganó a la razón, al diálogo y a los consensos.

Mientras el Gobierno negocia paz en las calles con el núcleo más duro de los movimientos sociales, aquellos que no están alineados con la Casa Rosada, nucleados en el Frente Piquetero, sumado a las organizaciones que quedaron fuera de la mesa interministerial, que coordina Juan Zabaleta, en busca de acuerdos y razonabilidad, realizaron un ataque brutal en el ministerio de Desarrollo Social. Sucedió el jueves a la tarde.

Otras organizaciones piqueteras intentaron el viernes subir al Puente Pueyrredón para reclamar por “tierras para vivir”. Fueron los desalojados hace un año de la mega toma de Guernica que aseguran que la gobernación de la provincia de Buenos Aires “incumplió” con las promesas realizadas y no les entregaron, ente otros beneficios, “terrenos con servicios”.

A este pandemonio se sumaron también los “escraches” realizados por “el cumplimiento del control de precios” frente a hipermercados y empresas de alimentos como Arcor y Molinos y la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL).

Organizaciones sociales se movilizaron a las empresas por el control de precios que impuso el Gobierno

Estas manifestaciones, que pretenden “colaborar” con el control de precios al que convocó el Ejecutivo, fue organizado, por varios de los movimientos sociales nucleados en la Unión Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), afines al Frente de Todos, entre ellos el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), que lidera Juan Grabois; el Movimiento Popular La Dignidad (MPD), comandado por su secretario general, Rafael Klejzer, director de la Secretaría de Economía Social; y el Frente Popular Darío Santillán (FPDS) en su vertiente liderada por Dina Sánchez. A estos se suma el Movimiento Popular Nuestra América, la CTA y ATE.

Las dos organizaciones más numerosas que integran la UTEP, el Movimiento Evita -uno de sus referentes es Emilio Pérsico– y Barrios de Pie -liderado por Daniel Menéndez, ambos funcionarios en el ministerio de Desarrollo Social- no adhirieron a la medida.

Estos “escraches” no son celebrados en la gobernacióna cargo de Axel Kicillof, sobre todo por la proximidad de los comicios del 14 de noviembre: creen que pueden tener un efecto contrario al buscado y ser utilizadas por la oposición.

Las primeras firmas objeto de estas manifestaciones fueron la planta de Arcor en Mar del Plata y la de Molinos Río de La Plata en San Fernando. A esto se le sumaron las oficinas de COPAL que agrupa a empresas como Coca Cola, Danone, Fargo, HA, la Unión de Industrias Fideeros de la República Argentina, entre otras.

“Este viernes salimos a defender nuestro derecho a un precio justo de alimentos. En este duro contexto de la pospandemia acompañamos el control de precios por el simple hecho de que no se aguanta más el aumento de los alimentos y queremos que nuestras familias puedan comer dignamente”, afirma el comunicado de las agrupaciones sociales afines al Gobierno y anticipa: “Realizaremos ferias y verdurazos en varios puntos del país”. “Con el hambre y la necesidad no se especula”, cierra.

Los piqueteros marcharon hasta las plantas de las principales empresas de alimentos

El Polo Obrero, liderado por Eduardo Belliboni, es una de las organizaciones de izquierda que las últimas dos semanas se sentó a dialogar con el gobierno nacional a través de Juan Zabaleta, el ministro de Desarrollo Social.

Si bien aún no se cerró ningún acuerdo, en la mesa interministerial se observan señales de acercamiento. Se les recordó que a través de las cooperativas de trabajo pueden acceder a parte del 25% de las obras de urbanizaciones que se realizan en barrios populares de todo el país, y que a los comedores y merenderos que coordinan les llegará un refuerzo alimentario.

Mientras se avanza en esa mesa de trabajo, quedó implícito que el Frente Piquetero no realizará el acampe sobre la Avenida 9 de Julio, ni harán masivas movilizaciones, como las tres últimas que volcaron a las calles a miles de militantes.

Esto no implicó, por ejemplo, que el viernes el Polo Obrero y el Frente de Organizaciones en Lucha (FOL), entre otros, intenten cortar, junto a unos 4.000 manifestantes, la subida y bajada del Puente Pueyrredón que desde la localidad bonaerense de Avellaneda llega a la Ciudad de Buenos Aires.

Aníbal Fernández, desde el ministerio de Seguridad de la Nación, dispuso un impactante despliegue de efectivos de Prefectura Naval Argentina para impedir que los piqueteros, con sus banderas rojas y negras, suban al puente. La zona colapsó. En el lugar se respira tensión. El ministro, expresamente, pidió evitar incidentes y reportar la mínima provocación.

Hace un año la policía bonaerense, por orden de la justicia, desalojaba la toma de Guernica

Los organizadores de la protesta justifican la acción al recordar que a un año del tumultuoso desalojo del predio de Guernica, ordenado por la justicia y encabezado por Sergio Berni, el ministro de Seguridad bonaerense, no se cumplió con la entrega de tierras para vivir, convenida con el ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, Andrés Larroque.

“Ayer hicimos una importante y numerosa movilización al Ministerio de Desarrollo de la provincia de Buenos Aires. Una vez más somos empujados a salir a las calles para exigirle al gobierno que cumpla con lo prometido en las actas que tenemos las familias”, afirman desde el Frente de Organizaciones en Lucha y destacan que “esos documentos públicos fueron firmados por funcionarios del gobierno de Axel Kicillof y avalados por el mismo Andrés Larroque”.

“Se comprometieron a entregarnos lotes con servicios en un plazo de 180 días” y que “esos plazos ya pasaron hace meses y nuestra situación sigue empeorando”, completaron.

Desde la administración de Kicillof informaron que en la reunión del jueves se acordó “la firma de una nueva preadjudicación de lotes a partir del 9 de noviembre”. Desde el ministerio a cargo de Larroque se detalló: “Durante el año que transcurrió a partir del inicio de la toma, el Ministerio ha invertido un total de 151.726.533 millones de pesos en diferentes acciones y tareas para la asistencia de las familias del predio que se desglosan en: $63.390.000 en subsidios; $26.036.533 en alimentos, ropa de abrigo y mobiliario; $62.300.000 en entregas de materiales, mano de obra y mejoramiento”.

Sobre la asistencia alimentaria y sanitaria que se llevó a cabo durante 2020, se informó que la asministración de Kicillof entregó 46.400 kilos de alimentos secos, 1.400 litros de leche larga vida, 2.500 botellas de jugo, agua y agua con gas, 3.366 bidones de agua. Además, se hizo entrega de 1.240 colchones y almohadas, 2.200 frazadas, mudas de ropa de abrigo y se repartieron 480 litros de alcohol en gel, 3.160 barbijos, 544 kits de limpieza y 42.256 pañales, entre otras acciones.

Vecinos de Guernica y organizaciones de izquierda protestaron al pie del Puente Pueyrredón (Télam)

A pesar del compromiso de la preadjudicación de nuevos terrenos para ser entregados a las familias desalojadas, un comunicado firmado por la Coordinación de vecinos y organizaciones de la recuperación de tierras de Guernica y la Asamblea Permanente de Guernica advierte: “Seguiremos movilizados porque no nos dan plazos ni garantías de entrega de lotes”. Por esa razón bloquearon uno de los principales accesos a la Ciudad de Buenos Aires bajo el lema “por tierra y vivienda”.

La irracionalidad de algunos grupos piqueteros, en este caso agrupados en el MTR histórico, que suelen estar a la izquierda de los movimientos de izquierda, en la tarde del jueves irrumpieron de forma muy violenta al ministerio de Desarrollo Social de la Nación y protagonizaron incidentes en el marco de la protesta que se realizaba desde la mañana frente a la cartera a cargo de Zabaleta por parte de diversas organizaciones sociales, sobre la avenida 9 de Julio, en pleno centro porteño. Por los hechos, la Policía de la Ciudad de Buenos Aires detuvo a tres manifestantes.

No eran más de 30 militantes que armados con palos lograron vencer la reja de ingreso al edificio que está sobre la calle Lima al 300 y franquear la barrera de policías de la Federal que custodian el Ministerio. En el interior, rompieron todo lo que encontraron a su paso y realizaron pintadas. Los incidentes dejaron varios custodios y empleados heridos y tres detenidos que ya fueron liberados.

Las altas temperaturas sumadas a los escraches, los piquetes, los verdurazos y los bloqueos a los accesos hacen que la canción interpretada por el ex líder de Soda Stereo este más presente que nunca: “Nada cambiará. Con un aviso de curva. En sus caras veo el temor. Ya no hay fábulas en la ciudad de la furia.

Publicado en Infobae

Redacción Electoral
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