por Yair Cybel

Gisela Marziotta nos recibe en su oficina en el séptimo piso del Sindicato Único de Trabajadores de Edificios (SUTERH), sobre la calle Sarmiento. En la pared, dos cuadros: Perón y Evita. En la televisión, la señal IP, propiedad del Grupo Octubre, dirigido por el empresario de origen sindical Víctor Santa María. Sobre la mesa algunos papeles de trabajo y una libreta con anotaciones. Durante la entrevista, suspende la charla y sube el volumen de la tele cuando se anuncia la presentación del compilado de tapas históricas de Página/12. Marziotta, segunda candidata a diputada por el Frente de Todos CABA, fue una de las curadoras del libro, a tono con su rol cada vez más preponderante dentro del grupo mediático que también controla la AM 750, Caras y Caretas, y Canal 9.

Ocupás el segundo lugar en la lista de diputados de Ciudad de Buenos Aires, donde la derecha gobierna hace 14 años. ¿Cuáles fueron los aciertos del macrismo durante este tiempo?

Me cuesta mucho verle el costado positivo a la gestión de Juntos o del macrismo. No hay posibilidad de que yo vea algo bueno porque nuestro orden de prioridades es muy distinto. No logro destacar nada. Hay algunas cosas que no están mal en cuanto a la intención, pero no están bien llevadas adelante. Por ejemplo, me parece que está bien que se fomente el uso de la bicicleta, que se aplique una política de gestión pública para eso y que se hagan bicisendas. Pero no son bicisendas, para empezar, sino ciclovías que son muy peligrosas, tan peligrosas que se usan cada vez menos bicicletas. Yo coordino el observatorio Gente en movimiento y mucha gente nos dice que no usa la ciclovía porque le da miedo: como ciclista, como peatón y como conductor de un vehículo también.

¿Y qué le ha faltado a la oposición para construir un proyecto de Ciudad que dispute la hegemonía macrista?

Creo que nos falta marketing y a ellos les sobra. Nosotros tenemos una propuesta muy concreta, muy real y nos falta ese marketing para que se conozca desde el lugar que ellos supieron utilizar y que nosotros estamos transitando y aprendiendo a usar ese marketing con contenido genuino. Esto tiene que ver con algo que está cada vez más en evidencia con el cruce de Vidal y Santilli y el comportamiento de Larreta en pandemia, de especular tanto electoralmente con las medidas que tomaba y el uso exclusivo del marketing vacío de contenido: dicen lo que el vecino quiere escuchar, pero no hay un desarrollo detrás del afiche marketinero. Y después te vacía las escuelas, o no tiene los hospitales en condiciones o no reconoce a las enfermeras como profesionales de salud. Hay una distancia tan grande entre lo que dicen y lo que hacen que, durante este año y pico, quedó mucho más en evidencia: cuando el Jefe de Gobierno reclama un diálogo que él no tiene con la oposición en la Ciudad o queriendo apropiarse de la bandera de la educación cuando cada año hay 20 mil chicos que se quedan sin vacante, o cuando mete a los pibes en las escuelas donde no hay calefacción y les pide a los chicos que se lleven una mantita.

Foto: Ale Bona

Finalmente, se aplazó la discusión pero el GCBA pretendía aprobar la construcción de edificios de 45 pisos en la Ciudad Deportiva de Boca. Mientras tanto, en la Ciudad existe un problema gigante de acceso a la vivienda. ¿Qué políticas se podrían tomar para democratizar el acceso a la vivienda en CABA?

De hecho es el gobierno nacional el que termina dándole una mano con este tema. El otro día se hizo el sorteo del Procrear para 700 viviendas en las comunas de la Ciudad, es el Procrear II que se retoma del gobierno de Cristina. Yo creo que se podría tranquilamente pensar en un programa similar, pero de la Ciudad de Buenos Aires. La CABA tiene un banco, se puede generar una política de acceso al crédito muy interesante. Obviamente tiene que ir acompañado de algún tipo de legislación con el tema de los alquileres. Para quienes son inquilinos, más allá de la Ley Nacional, hay un descontrol con todo lo vinculado al negocio inmobiliario, con una Legislatura que permite llevar adelante esa política de negocio inmobiliario.

Venís trabajando bastante el tema género y medios. Impulsaste el proyecto de Equidad y ahora, junto a la Red de Medios Digitales, redactaron el proyecto de Ley Micaela en medios de comunicación. ¿Qué sucede con los medios que aún replican información misógina y machista? ¿Es posible pensar en algún tipo de sanción?

Me gusta pensar más las leyes por premios que por castigo, generar el incentivo para el cumplimiento, que es un poco lo que hace la ley de Equidad. A lo que vos apuntás, lo contempla en alguna forma la capacitación obligatoria de la Ley Micaela. Es un complemento muy bueno para evitar estas cosas que pasan y por eso la necesidad de estas leyes. En la capacitación obligatoria de medios había tres proyectos presentados en la misma sintonía (uno de Ayelén Espósito, otro de Silvana Ginocchio y el mío) y los unificamos. Eso hace que se pueda trabajar mucho más aceleradamente y ahora tenemos un proyecto solo presentado por las tres. Yo soy muy optimista con la capacitación: el grupo Octubre se capacitó, es el único grupo de medios que está capacitado. Y esto es lo único que va a detener esta falta de deconstrucción que viene de arrastre. A mí me preguntan si soy feminista y me queda grande el título: vengo de una familia tradicional, machista, papá se iba a trabajar y mamá se quedaba en casa y cuando me preguntaban qué hacía tu mamá, yo decía «no trabaja». Hoy me da hasta vergüenza decir eso, un horror.

¿Y en qué otras cosas te transformó el feminismo? En tu manera de pensar, de hacer política

Es una transformación permanente. No hay un lugar de llegada. Quizás algún día podamos pensar una sociedad de la equidad, pero no sé si alguna vez llegaremos a eso. Necesitamos muchas leyes todavía: la Ley de Medios, la Ley de Equidad, Paridad en las Listas. Pero en algún momento van a dejar de ser necesarias y va a ser natural que estemos ocupando esos espacios. No creo que haya un punto de llegada.

Foto: Ale Bona

¿Cómo te imaginás una ciudad peronista o popular?

La primera es vacantes para todos y todas en las escuelas de gestión pública, desde los 45 días del nacimiento del bebé y hasta que termina el secundario, como dice la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires. Esa es una deuda enorme. Si no se garantiza el acceso a la educación, no hay posibilidad de que la Ciudad empiece a romper con toda la desigualdad que tiene, a unir ese entramado de desigualdades que existe y que es justamente porque hay una gestión que no busca romperlo. Porque es una decisión política: tenés una Ciudad con recursos, con presupuesto, con todas las posibilidades y vos decidís donde pones esos recursos. Claramente no hay una decisión política de generar esas vacantes y viene pasando hace muchos años. También nosotros pensamos en una ciudad verde de verdad, no a título marketinero y después haciendo plazas de cemento. Ellos se ocuparon de hacernos creer que íbamos a tener una ciudad verde, pero hoy las plazas son de cemento y con maceteros. Según la OMS, son entre 12 y 14 metros cuadrados verdes por habitante los necesarios para estar en los estándares de calidad de vida y nosotros tenemos una ciudad muy desigual: en Palermo tenés esos 12 metros, pero te vas a Balvanera y tenés centímetros. Y encima te meten maceteros y te los cuentan. Y a eso se suma lo de Costa Salguero, un espacio que es nuestro. Espero que juntemos las 40 mil firmas para construir allí un parque.

¿Es posible ganarle al macrismo en CABA? ¿Qué hay que hacer para cambiar el signo político en la Ciudad?

Seguir fortaleciendo el Frente de Todos en la CABA. Es algo que venimos haciendo desde 2017 y en el 2019 tuvimos una muy buena elección cuando fui candidata a vicejefa de gobierno. Siento que haber logrado una lista de unidad nos fortalece como la principal fuerza de oposición. Nuestro punto de partida es la unidad con estas listas donde se alcanzó un consenso y ahora ya estamos trabajando sobre lo que queremos hacer. Creo que vamos a hacer una muy buena elección y estamos consolidando una oposición visible y sólida hace varios años. En esta campaña lo vamos a robustecer, yo soy muy optimista para 2023.

Redacción Electoral
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